Cuenta la leyenda que el guaraná es fruto del amor de una pareja de indígenas que fue agraciada por el dios Tupã con el nacimiento de un hijo que trajo paz y alegría a la selva. Su vitalismo despertó las envidias de Jurupari, el dios de la oscuridad, que decidió transformarse en una serpiente y matar al joven.
Cuenta la leyenda que el guaraná es fruto del amor de una pareja de indígenas que fue agraciada por el dios Tupã con el nacimiento de un hijo que trajo paz y alegría a la selva. Su vitalismo despertó las envidias de Jurupari, el dios de la oscuridad, que decidió transformarse en una serpiente y matar al joven.